Se trasladaron los funcionarios al nuevo recinto

Se trasladaron los funcionarios al nuevo recinto

Con nostalgia e invadidos de recuerdos, la familia del hospital se despide de la casa que los albergó durante más de cuarenta años.

“Sólo 14 personas trabajaban en ese hospital”, recuerda con añoranza Aramita Baeza, una de las funcionarias más antiguas del Hospital de Futaleufú,  en esta nueva etapa serán cerca de 90.

Una década tardó el proceso que comenzó con un sueño, en el 2007 se habló por primera vez de la posibilidad efectiva de tener un nuevo hospital, pero después, con la erupción del volcán Chaitén, el proyecto se paralizó por unos años, hasta que hoy se transformó en un hecho.

Hoy el hospital llena de alegría a sus funcionarios, pero no siempre fue así. “Fue un proceso largo, difícil, pasamos muchos malos ratos y frustraciones,  pero aquí estamos, optimistas y con muchas ganas de empezar a funcionar”, afirma en Matrón, Jorge Peña, quien trabaja en el hospital hace 25 años,  “don Jorgito” para la mayoría de sus colegas y pacientes.

Sin duda el proceso tuvo sus complejidades, en el 2015 los funcionarios marcharon y protestaron por las irregularidades cometidas por la empresa que en ese entonces estaba a cargo de la construcción del hospital, dando fin al contrato. El sueño, volvía a romperse.

Estas paralizaciones retrasaron el proceso, pero hoy el Hospital de Futaleufú es uno de los 20 recintos comprometidos por la presidenta Michelle Bachelet, y su inauguración está programada para el 3 de octubre, como asegura el Director del Hospital, Diego Bustos.

Para llevar el proceso del cambio, para que no se vean afectados los pacientes y para conservar la tranquilidad de los funcionarios, se tomaron varias medidas por parte de la dirección y estas fueron; enfocarse en hacer múltiples reuniones con el personal para informar de todos los cambios que se estaban generando y que cada uno de ellos se involucrara de mejor manera con el proceso. A su vez, informar a través de la radio y redes sociales de todos los acontecimientos importantes del trabajo en el hospital, esta labor fue fundamental para estar siempre conectados entre  los funcionarios y  la población.

“Estas medidas nos ayudaron a poder transmitir la información directamente, abrimos un muro donde pudimos compartir un gran flujo de información, trabajamos en complicidad con las radios, hemos avanzado de a poco, pero tratando de cuadrar todo lo más posible para que hoy estemos funcionando, esperamos que en septiembre nos adecuemos y que la gente se acostumbre, estamos en marcha blanca, es un procesos de adaptación, pero de a poco nos vamos a ir normalizando y afinando procesos”, afirmó Diego Bustos.

El llamado que se hace a la comunidad por parte de los funcionarios y funcionarias es a la comprensión y al apoyo, “ya que  estamos en un periodo que es complicado”, afirman ellos.

Hoy las salas de esa primera casita que albergó a los primeros profesionales que llegaron al pueblo, están llenas de recuerdos, de cartas que los funcionaros han dejado, están plasmando sus experiencias para esta etapa  que se cierra.

Por los pasillos la gente lleva sillas y mesas, los choferes trasladan camillas, las risas de las funcionarias se escuchan con un eco, en los lugares que antes estaban llenos, ellas trasladan archivos, papeles y carpetas, cajas y materiales,  otras organizan todo en los nuevos espacios, esos que están esperando a los funcionarios, funcionarias y a la comunidad que dará vida al nuevo Hospital de Futaleufú, al sueño al fin cumplido.